En la cámara alta actualmente hay un empate 50-50 que rompe la vicepresidenta Kamala Harris, quien tiene derecho a votar en la cámara alta cuando se presenta esta situación. Por ello, cualquier cambio puede desequilibrar la balanza.
Los demócratas respiran aliviados, ya que podrían considerar un gran resultado mantener el control del Senado. Por ejemplo, John Fetterman venció en su disputa por el estado de Pensilvania, lo que supone un importante triunfo al recuperar un puesto que estaba en manos republicanas.
"Aunque un solo resultado no marca una elección, Pensilvania eleva los ánimos de los demócratas considerablemente", dijo John Sudworth, corresponsal de la BBC en Estados Unidos, tras conocerse el resultado.
"Definitivamente no es una ola roja, eso es seguro", admitió en televisión el senador republicano Lindsey Graham.
Análisis de Anthony Zurcher, corresponsal de la BBC en EE.UU.
Al menos por ahora en las elecciones de mitad de período de 2022, a los republicanos les va suficientemente bien pero no excelente.
En las contiendas por las gobernaciones, republicanos de alto perfil han ganado en Florida, Texas y Georgia, pero otros dos gobiernos estatales han pasado a manos de los demócratas.
Los republicanos solo tenían que darle la vuelta a cinco escaños en la Cámara de Representantes para tener una mayoría, y parecen encaminados a lograrlo.
Pero no están ganando todas las contiendas ajustadas y no están consiguiendo ninguna victoria rotunda y sorprendente.
En el Senado los resultados son todavía más inciertos. Los republicanos han ganado estados en los que tenían ventaja, pero los demócratas se han impuesto en los estados que tenían previstos y, además, han obtenido un puesto crucial en Pensilvania.
Del resultado de las contiendas que todavía están por decidir -Georgia, Nevada y Arizona- dependerá en gran parte la percepción final de estas elecciones.
Un referendo sobre Biden
Las dos cámaras del Congreso han estado bajo control demócrata en los dos primeros años de mandato del presidente Joe Biden.
Si finalmente hay un cambio de control partidista, eso afectaría a la agenda de Biden, que podría ver bloqueadas sus iniciativas.
Normalmente las elecciones de mitad de período son un referendo a la gestión del presidente y suelen ser negativas para el partido que controla la Casa Blanca.
Biden tiene bajos niveles de aprobación (alrededor del 45%) y la alta inflación, la más alta en los últimos 40 años y por ello el gran tema para muchos electores republicanos, juega en contra del partido en el gobierno.
Pero las primeras encuestas a boca de urna también mostraron que para 3 de cada 10 votantes el aborto fue la cuestión más importante. Esto podría haber beneficiado a los demócratas, tras la decisión de la Corte Suprema de Justicia de EE.UU. -de mayoría conservadora- de eliminar el derecho constitucional a la interrupción del embarazo en todo el país.
En la Casa Blanca hay un ambiente de "emoción y de validación" con los resultados, según la cadena CBS.
Los resultados definitivos tardarán en conocerse porque hay partes del país en los que continúa el conteo de votos y en varios estados puede demorarse días, sobre todo para las disputas más igualadas.
Lo Cierto es que los republicano vendrán a fingir como Opositores del Gobierno de Biden y su Gabinete Demócrata más fuertes apoyados por los votantes norteamericanos que está vez prefirieron la orma azul.