Michoacán se ubica hoy entre las entidades del país con menor percepción de impunidad, de acuerdo con los datos de la organización México Evalúa, que evalúan la confianza ciudadana en las instituciones de justicia. Este resultado no es casual ni producto de una narrativa, sino el reflejo de un proceso sostenido de transformación institucional que ha comenzado a dar resultados visibles para la ciudadanía.
El presidente estatal de Morena, Jesús Mora, señaló que este avance confirma que en Michoacán se está rompiendo con una de las inercias más profundas del viejo régimen: la normalización de la impunidad como regla de funcionamiento del poder.
“Durante muchos años, la impunidad fue parte del sistema. No era la excepción, era la norma: quien tenía poder no enfrentaba consecuencias y quien no lo tenía, quedaba en el abandono. Hoy eso está cambiando y los datos lo empiezan a reflejar. Michoacán ya es uno de los estados con menor percepción de impunidad en el país”, afirmó.
Mora explicó que este indicador no solo mide la comisión de delitos, sino algo más profundo: la percepción de la ciudadanía sobre si las instituciones responden, investigan y sancionan. En ese sentido, subrayó que mejorar esta percepción implica reconstruir la confianza pública, uno de los activos más importantes para cualquier proceso de transformación.
“El dato es relevante porque habla de confianza. Cuando la gente empieza a percibir que sí hay consecuencias, que sí hay instituciones que actúan, entonces cambia la relación entre sociedad y gobierno. Y eso es fundamental para consolidar un estado de derecho real, no solo en el discurso”, agregó.
El dirigente de Morena en Michoacán destacó que este resultado es parte de una estrategia más amplia impulsada por el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla, basada en el fortalecimiento institucional, la coordinación en materia de seguridad y la erradicación de prácticas de corrupción que durante años debilitaron al estado.
En ese sentido, señaló que uno de los cambios más importantes ha sido dejar atrás la simulación: “Antes se maquillaban cifras o se administraban los problemas. Hoy hay una decisión política de enfrentarlos, de investigar, de actuar y de no proteger a nadie. Esa es la diferencia entre un gobierno que administra la crisis y uno que la transforma”.
Jesús Mora subrayó que, aunque los avances son significativos, el proceso aún no está concluido y exige continuidad, disciplina institucional y compromiso político.
“No podemos caer en triunfalismos. Sabemos que falta mucho por hacer, pero también sabemos que vamos en la dirección correcta. La transformación no ocurre de la noche a la mañana, pero cuando hay voluntad política y trabajo sostenido, los resultados llegan y se empiezan a sentir”, señaló.
Finalmente, Mora González afirmó que estos indicadores deben entenderse en un contexto más amplio: el de un país que está cambiando su relación con la justicia, donde el combate a la impunidad deja de ser una consigna y se convierte en una política pública con resultados medibles.
“Lo que está pasando en Michoacán es parte de un cambio nacional más profundo: el fin de los privilegios, el fortalecimiento de las instituciones y la construcción de un verdadero estado de derecho. Y en ese proceso, nuestro estado está demostrando que sí se puede avanzar cuando se gobierna con honestidad y con compromiso con el pueblo”, concluyó.