La sede de Naciones Unidas en Nueva York acogió la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, con la presencia de la activista paquistaní y premio Nobel de la Paz, Malala Yousafzai, y la actriz Anne Hathaway, Embajadora de Buena Voluntad de ONU Mujeres.
El evento marca además la inauguración de la 70ª sesión de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer, que este año se centra en el acceso a la justicia.
Malala Yousafzai lanzó un mensaje desgarrador: "Estoy devastada por las familias en Irán que fueron a la escuela y no regresaron a sus casas. Por los padres en Gaza que enterraron a sus hijos bajo los escombros. Por las niñas en Afganistán que siguen viviendo bajo el brutal régimen talibán durante cinco años".
La activista condenó las restricciones impuestas a mujeres y niñas en Afganistán, donde los talibanes las han borrado de la vida pública. "Esto no es cultura, no es religión, es un sistema de segregación y dominación", afirmó, e instó a la comunidad internacional a reconocer la situación como apartheid de género y codificarlo como crimen internacional. "Los discursos no protegen a las niñas, pero la ley, la rendición de cuentas y el coraje político sí pueden", concluyó.
La actriz Anne Hathaway rindió homenaje a las mujeres valientes que se han atrevido a denunciar la violencia de género.
"¿No nos atormenta lo que han tenido que soportar mujeres como Gisele Pelicot, Virginia Giuffre o Malala? Celebramos el coraje y el poder de las mujeres que no renunciaron a su justicia porque decidieron actuar en un mundo que espera silencio. Hoy celebramos su rebeldía".
La Presidenta de la Asamblea General, Annalena Baerbock, reivindicó la expresión "como una mujer" con orgullo. "Si alzamos la voz somos demasiado emocionales, si lideramos somos demasiado ambiciosas. Lo hemos escuchado todo", denunció, recordando que cuando las niñas siguen en la escuela la economía crece, y cuando las mujeres lideran instituciones, estas son más resilientes.