Una reunión de emergencia evidencia la división del órgano encargado de velar por la paz internacional. Rusia y China acusan a EE.UU. e Israel de "agresión armada", estos justifican su acción, e Irán invoca la legítima defensa.
El Secretario General de la ONU intervino en el Consejo de Seguridad tras el estallido de hostilidades que ha sacudido Oriente Medio. Condenó los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, así como la respuesta iraní que violó la soberanía de al menos siete países de la región. "Estamos siendo testigos de una grave amenaza para la paz y la seguridad internacionales", advirtió.
António Guterres compareció ante el Consejo de Seguridad después de que Estados Unidos e Israel lanzaran ataques masivos contra Irán, y de que este respondiera con acciones militares que afectaron a Bahréin, Irak, Jordania, Kuwait, Qatar, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos.
Guterres comenzó recordando los fundamentos del orden internacional. "La Carta de las Naciones Unidas sienta las bases para el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales", dijo, citando el Artículo 2 que prohíbe "recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado".
"Desde esta mañana, he condenado los ataques militares masivos de Estados Unidos e Israel contra Irán", afirmó. "También he condenado los posteriores ataques de Irán, que violan la soberanía y la integridad territorial de Bahréin, Irak, Jordania, Kuwait, Qatar, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos". Y lanzó una advertencia: "La acción militar conlleva el riesgo de desencadenar una cadena de acontecimientos que nadie puede controlar en la región más volátil del mundo".
Ciudades bombardeadas y víctimas civiles
El Secretario General ofreció un panorama de lo que se sabe hasta ahora, en medio de una situación "muy cambiante" y con informes sin confirmar.
Según la información disponible, unas 20 ciudades iraníes han sido atacadas, entre ellas Teherán, Isfahán, Qom y Tabriz. En la capital se registraron grandes explosiones en el distrito que alberga el palacio presidencial y el complejo del líder supremo. Fuentes israelíes indican que el propio Alí Jamenei habría muerto, aunque el dato no podido ser confirmado por la ONU.
Los ataques han causado víctimas civiles, entre ellos niños. Medios iraníes reportan que al menos 85 personas murieron y decenas resultaron heridas en un ataque aéreo contra una escuela de niñas en Minab, provincia de Hormozgán. Otra escuela en Teherán fue alcanzada, con un saldo de dos muertos.
En respuesta, Irán atacó objetivos militares estadounidenses en la región, con impactos que alcanzaron zonas civiles e infraestructuras en varios países del Golfo. La mayoría de los Estados árabes interceptaron con éxito los misiles, pero los Emiratos Árabes Unidos reportaron la muerte de un civil por escombros de un misil interceptado. En Irak, se registraron ataques con drones y misiles por ambas partes, y hay informes de que Irán ha cerrado el estrecho de Ormuz al tráfico marítimo internacional.
Guterres lamentó profundamente que estos ataques se produjeran justo después de una ronda de conversaciones indirectas entre Estados Unidos e Irán mediadas por Omán, y cuando se estaban preparando conversaciones técnicas en Viena. "Lamento profundamente que se haya desperdiciado esta oportunidad diplomática", dijo Guterres.