El presidente estatal de Morena, Jesús Mora González, afirmó que la transformación en Michoacán está viva porque tiene un pueblo consciente, un proyecto histórico y un gobernador fundador del movimiento que gobierna con honestidad y con resultados. “Aquí no venimos a tomarnos la foto. Venimos a encontrarnos con nuestra gente, con nuestra militancia y con nuestra historia”, señaló el dirigente al inaugurar las primeras dos asambleas territoriales celebradas en las ciudades de Zitácuaro y de Hidalgo, este domingo junto al gobernador Alfredo Ramírez Bedolla, a quien calificó como un hombre honesto que enfrentó los males heredados.
Mora destacó que el movimiento no nació en oficinas, sino en las plazas, en las calles y en las comunidades del país, y que esa raíz obradorista se mantiene viva bajo la conducción de la Presidenta Claudia Sheinbaum, quien —dijo— gobierna con inteligencia, con sentido histórico y defendiendo la soberanía nacional en un momento donde desde el extranjero se promueve el intervencionismo militar en América Latina. “Mientras algunos desde el anonimato siembran odio y hasta deseos de muerte, la presidenta trabaja y defiende el principio constitucional de no intervención. El pueblo eligió dignidad, no sometimiento”, afirmó.
El dirigente advirtió que el clima de violencia verbal en redes, acompañado de campañas de bots y alarmismo, no nace del desacuerdo legítimo, sino de la desestabilización. “Les incomoda que México tenga una presidenta, les incomoda que sea mujer y les incomoda que defienda la soberanía”, señaló. Recordó que el pueblo eligió transformaciones por la vía pacífica, democrática y con ciencia, y que la única garantía de que ese proyecto avance es un pueblo organizado, informado y consciente: “El odio hará ruido, pero no marcará el rumbo; la historia la escriben quienes construyen y quienes trabajan por el futuro de su pueblo”.
En este sentido, Mora anunció que Morena realizará 22 asambleas territoriales más, una por distrito local, durante las próximas semanas, con el objetivo de informar a la ciudadanía, construir conciencia y fortalecer organización. Señaló que esta decisión responde a una encomienda histórica del movimiento: nunca abandonar el territorio, mantenerse cerca de la gente y no permitir que el debate público quede secuestrado por el extremismo digital, el clasismo y el discurso del odio. “Tenemos un gobernador fundador y un movimiento que no se burocratiza ni se encierra: gobierna y organiza. Así se defiende una transformación”, enfatizó.
Finalmente, el dirigente puntualizó que este proceso no pretende excluir a nadie, sino convocar: “Morena no es una moda, es un proceso histórico. Y el pueblo organizado es la única garantía de que esta transformación no tenga marcha atrás”.